Por qué la última milla es clave en la brecha digital
La última milla se refiere al tramo final de infraestructura que conecta la red principal con el usuario final. En América Latina, este segmento es el gran cuello de botella para alcanzar a millones de personas que aún no tienen acceso a internet de calidad. Aunque la región ha avanzado en despliegue de fibra troncales y cables submarinos, los hogares rurales y suburbanos siguen desconectados por falta de inversión y políticas efectivas.
De acuerdo con la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), alrededor de 244 millones de latinoamericanos aún no tienen acceso a internet fijo o móvil de calidad en 2023. La causa principal: limitaciones en el despliegue de infraestructura de acceso, especialmente en zonas remotas.
Principales desafíos en la última milla
- Altos costos de despliegue: la fibra óptica en áreas rurales requiere más inversión por usuario conectado.
- Baja densidad poblacional: reduce el incentivo económico para operadores privados.
- Limitaciones regulatorias: falta de marcos claros para compartir infraestructura y espectro.
- Brechas socioeconómicas: incluso con cobertura, muchas familias no pueden pagar el servicio.
Políticas públicas exitosas en la región
Compartición de infraestructura
Países como Brasil y México han avanzado en normativas que obligan a compartir postes, ductos y torres. Esta política reduce los costos de los ISPs pequeños y acelera la llegada de fibra a zonas marginadas.
Fondos de Servicio Universal
Colombia y Chile han utilizado estos fondos para financiar proyectos de última milla en comunidades rurales. Los subsidios a operadores regionales permiten extender fibra o radioenlaces donde no hay incentivos comerciales.
Redes mayoristas neutrales
El caso de la Red Compartida en México es un ejemplo de cómo un operador mayorista puede ofrecer capacidad a múltiples ISPs locales, evitando duplicidad de infraestructura y ampliando cobertura.
Programas de conectividad escolar
En Perú y Argentina, los proyectos que priorizan conectar escuelas rurales han servido como base para extender redes hacia comunidades aledañas, usando fibra óptica y enlaces inalámbricos de alta capacidad.
Estrategias privadas y comunitarias
Además de la acción gubernamental, el sector privado y las cooperativas juegan un papel creciente:
- Operadores comunitarios: en zonas rurales de Argentina y Bolivia, cooperativas locales han construido redes FTTH aprovechando fondos estatales y apoyo técnico.
- Startups telco: en Brasil, nuevas empresas despliegan FTTH de bajo costo con modelos de pre-pago, similares a la telefonía móvil.
- Asociaciones público-privadas (APPs): permiten que el Estado financie parte del CAPEX y el operador asuma la operación y mantenimiento.
Tecnologías habilitadoras de última milla en 2025
- FTTH con XGS-PON: despliegues de fibra hasta el hogar con simetría y 10 Gbps de capacidad.
- FWA (Fixed Wireless Access) con 5G: alternativa viable en zonas con baja densidad.
- Satélites de órbita baja (LEO): empresas como Starlink o proyectos locales complementan la cobertura terrestre.
- Redes híbridas: combinación de fibra troncal con enlaces inalámbricos para llegar a comunidades aisladas.
Impacto esperado en la región
Si se implementan políticas de última milla integrales, la región podría:
- Reducir la brecha digital del 32% actual a menos del 15% para 2030.
- Incrementar el PIB regional en hasta 3 puntos porcentuales por cada 10% adicional de penetración de banda ancha, según estimaciones del Banco Mundial.
- Generar un ecosistema más competitivo, donde ISPs locales y grandes operadores compitan en igualdad de condiciones.
Recomendaciones clave para gobiernos e ISPs
- Actualizar marcos regulatorios para simplificar permisos y compartir infraestructura.
- Ampliar fondos de servicio universal con mecanismos transparentes y auditorías públicas.
- Fomentar APPs y cooperativas que acerquen la fibra a localidades pequeñas.
- Impulsar la capacitación digital para que la población aproveche los servicios conectados.
- Promover la neutralidad tecnológica, permitiendo que cada comunidad elija el modelo más adecuado: fibra, FWA o satélite.
Fuentes:
Basado en datos de la UIT (2023) sobre conectividad en América Latina, el Banco Mundial sobre impacto económico de la banda ancha, informes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en políticas de telecomunicaciones rurales, y casos documentados por los reguladores nacionales de Brasil, México, Colombia, Chile y Perú.
Nota de descargo de responsabilidad:
“Este artículo es meramente informativo y Todo Fibra Óptica se deslinda de toda responsabilidad derivada del uso indebido, interpretación errónea o mal manejo de la información aquí presentada. Este material no constituye de ninguna forma asesoría legal o administrativa.”





